martes, 25 de febrero de 2014

Inmigrandes

"¡Protegemos la vida!" es el lema que acuña el Gobierno para defender la reforma del aborto. Pero es despreciable decir semejante gilipollez mientras quince inmigrantes mueren en Ceuta después de ser disuadidos con bolas de goma y gases lacrimógenos cuando intentaban cruzar la frontera nadando; ni siquiera fueron socorridos por la Guardia Civil a pesar de estar extenuados y cargar con los cuerpos de sus compañeros muertos. Y para colmo desde la Administración no se depuran responsabilidades sino que se alaba la pésima actuación policial a sabiendas de que esos pobres parias apenas tienen capacidad económica y legal para defender sus derechos como ser humano.

Aunque qué se puede esperar de un país en el que un embrión tiene más derechos que un inmigrante subsahariano sin papeles...

¿Hasta luego ego?

Disolver el ego,
y cayendo del cielo
al suelo,
abrazar mi verdadero
YO.

miércoles, 15 de enero de 2014

Capitabismo

La vida del hombre medio
no vale nada
cuando el dinero
es el único medio de vida
que le agrada.

Cierre a los CIEs

Personas que su único "delito" ha sido migrar a otro país alentados por un futuro más esperanzador. Recluidos como animales; sin los mismos derechos que cualquier ciudadano; vejados por la policía, que aprovecha su inexistente estatus legal para excederse en palizas e incluso asesinatos, como si quisieran convencerlos de que solo con su repatriación conseguirán redimirse de este calvario. Todo esto sucede a escasos kilómetros de donde tuvo lugar el Fórum de las Culturas, que quiso dibujar a Barcelona como una ciudad plural y multicultural, de la que todavía hoy se vanaglorian muchos políticos.

¿Multiculturalidad? 
¿Integridad moral? 
¿Conciencia social? 

Basta ya de tanta hipocresía. Es deleznable que los medios de comunicación y la casta política hablen de las virtudes de Mandela en su lucha contra el apartheid mientras los controles callejeros policiales por el simple color de piel están a la orden del día; mientras encarcelamos a los inmigrantes pobres pero abrimos de par en par las puertas a cualquier inmigrante con un suculento capital. 

¿Cuántos políticos o medios de masas se han preocupado por los cientos de heridos y muertos en la valla de Melilla? 

¿Cuántos han hecho caso a las interminables huelgas de hambre de los inmigrantes reclusos en su lucha por los derechos humanos? 

¿Cuántos han dicho que las muertes de inmigrantes en CIEs han sido suicidios y no muertes ocasionadas por la policía sin que se llevase a cabo una investigación? 

Bajo la "objetividad" que dicen ejercer los mass media nos están desproveyendo de la empatía y legitimando esta lamentable faceta del ser humano. Nunca se aborda desde un enfoque ético el problema de la inmigración; solo se la recuerda en términos de espectacularidad y sensacionalismo. Da más audiencia la imagen de decenas de personas a la deriva en una patera con una madre portando a su hijo en brazos para soltar la lagrimilla fácil -y después olvidar la triste estampa- que plantear un verdadero debate crítico en torno a la deplorable situación de un colectivo tan marginado y olvidado por las instituciones públicas. 

Nadie está en condición de decirle a otra persona dónde está su sitio, por mucho que el paroxismo nacionalista y el miedo infundado a otras culturas acabe haciendo olvidar la única certeza de que 
españoles 
chinos 
palestinos 
o rumanos, 
todos somos seres humanos 
al fin y al cabo...

domingo, 29 de diciembre de 2013

Experimento poético

La sociedad amansa la fiera
y la prepara para ser un cualquiera.

                   //

La fiera la sociedad amansa
y la prepara para su mediocre vital estancia.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Falsa virtud

Vuestra falsa areté como ariete intro(de)spectivo
para muchachos que no aprecian el valor de ser uno mismo.

sábado, 7 de diciembre de 2013

ProstituArte

¿Qué es el talento? Sin duda es una pregunta intrincada de difícil respuesta. Pero sabemos que a veces el único talento imperante es el de la mediocridad; el saber producir arte basándose en la misma fórmula facilona y vulgar que solo es capaz de mirar a la cuenta bancaria y nunca en sus adentros. Arte que a veces es disfrazado de alternativo o popular con tal de salvaguardar su inexplicable existencia en el panorama artístico. Y esto no es apología al arte elitista, sino un rechazo frontal hacia aquellos que se tildan de artistas mientras les pesa más el bolsillo que el corazón; una declaración de guerra a los proxenetas del arte y sus estúpidos sacralizadores.

Benditos aquellos artistas que rehuyen de la genuflexión ante el dinero y la fama y saben que la constancia y el sentido crítico son los únicos abanderados en el camino hacia el triunfo artístico. Un triunfo que nunca llega pero que justifica una vida dedicada al arte.

El mismo arte que se desangra lentamente por una sociedad hiperconsumista, cegada por la frivolidad y las efímeras modas. Una sociedad que ha construido un sistema educativo que ha sepultado la iniciativa creativa del individuo y lo ha abocado a la esclavitud laboral. ¿Y qué hacer ante un panorama tan desalentador, en plena crisis de valores? Renacer y reinterpretar, y es que el arte no solo debe embellecer, sino también ser la piedra dentro del zapato de aquél que camina hacia el abismo.

lunes, 7 de octubre de 2013

Reflexión sobre la tragedia de Lampedusa

Cada día se engorda la lista de inmigrantes muertos intentando zafarse de la crueldad y miseria de sus países y alentados por un futuro mejor en Europa. Para la televisión la muerte de estos parias no es más que una mera cifra; un dato escabroso que ocupará una pequeña porción en la actualidad mediática y luego volverá a recaer en el olvido hasta que vuelva a suceder una tragedia de magnitud similar (siempre jugosa en términos de audiencia). El otro día eran doscientos muertos, mañana quizá diez, es indiferente. El enfoque social que tenemos de la inmigración es totalmente deshumanizado y carente de sentido crítico. Desde los propios medios de masas tanto como las instituciones públicas occidentales los inmigrantes son tratados indulgentemente como víctimas de su ingenuidad por intentar conseguir su “sueño” (que no es otro que cruzar la frontera). Pero siendo un poco más críticos deberíamos plantearnos hasta qué punto somos cómplices de esta situación.

Multinacionales occidentales expolian sus países, empobreciéndoles paulatinamente, siendo incapaces de gestionar por ellos mismos sus recursos. ¿Pero qué sucede cuando alguno de estos países, mal llamados tercermundistas, consigue que el poder recaiga en el propio pueblo y estas multinacionales expoliadoras ven en peligro sus intereses coloniales? Desde las potencias expoliadoras incitamos el alzamiento de algún dictador, le vendemos armas anticuadas durante el conflicto bélico y una vez ha triunfado le tenemos como monigote pro-occidental hasta que nos interese (¿recordáis a Gadafi?) dejando que las empresas extranjeras roben los recursos a su libre albedrío. Y si la democracia triunfa y sale vencedor un presidente honesto, lo asesinamos en extrañas circunstancias imposibles de aclarar (como pasó con Lumumba en el Congo). 

Y cuando no hay armas que vender o recursos minerales que expoliar entonces les ofrecemos la suculenta posibilidad de trabajar en condiciones infrahumanas por un sueldo de mierda (y cuando no en régimen de esclavitud) porque los mismos explotadores ya se encargan de camelar a los dirigentes políticos para que en esos países no prolifere la idea del sindicalismo y el trabajo digno. Y si hace falta matar, matamos. Y cuando no podemos matarlos entonces los criminalizamos. Con qué facilidad se tilda de terrorista a cualquier pobre desgraciado que empuña un arma cuando no tiene ni para comer. Es tan fácil hacer juicios sumarísimos desde la seguridad de un hogar y la estabilidad de un curro fijo… 

Que se mueran los inmigrantes, pero que mueran lejos. ¿Esa es la consigna, no? Que se mueran en sus países pero no vengan a estorbarnos nuestra conciencia hipócrita. No queremos ver más cuerpos famélicos peleando por una vida digna, nos enternece demasiado pensar que también son seres humanos. Por eso la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo financia la represión policial en los países de origen, para que sus cadáveres no floten en nuestro mar de la vergüenza y queden enterrados y olvidados para ser pasto del miedo de los que vendrán después.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Deslízate

La indiferencia es la resistencia a formar parte de vuestra patética existencia.

viernes, 28 de junio de 2013

¿Te sonroja "La Roja"?

La beca de comedor del niño inmigrante sin recursos suscita más críticas que los sueldos millonarios de "La Roja" y la monarquía.

Y éste es el pan de cada día:
poco pan para los pobres;
mucho circo para las conciencias vacías.

martes, 18 de junio de 2013

miércoles, 22 de mayo de 2013

Cosificación publicitaria

Una modelo despampanante sexualizada en un cartel publicitario no ruboriza a nadie. Será que su publicidad apunta menos a la cabeza que a los genitales.

lunes, 29 de abril de 2013

Cínico futbolista desalienador

Joder, la idea de que un niño fanático le entregue una camiseta a su futbolista favorito para que se la dedique y éste se la devuelva con un contundente: "Esto va dedicado al niño que para coserte la camiseta fue explotado". Una manera de asaltar conciencias muy digna, ¿no?

miércoles, 17 de abril de 2013

domingo, 14 de abril de 2013

martes, 2 de abril de 2013

jueves, 24 de enero de 2013

Nostalgia

Anhelando
el pasado
del futuro
me he alejado,
pero sigo
siendo
feliz
al fin y al cabo.

martes, 18 de diciembre de 2012

lunes, 10 de diciembre de 2012

Infanticidio consumista

Desgraciados, dejad de asesinar la conciencia impoluta de los niños con vuestra esperpéntica parafernalia consumista. Les embotáis la mente con programas infantiles que incentivan la mediocridad y el consumo mientras son postrados 24h al día ante anuncios rimbombantes que les ofrecen la posibilidad de saciar unas necesidades estúpidas orquestadas por un cínico sistema que rinde culto al dinero y no a la persona.

Otras Navidades homicidas exentas de amor a la vida.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Campaña electoral

Enciendo el televisor o el transistor y ahí están.
Abro el diario o la carta y ahí están.
Cruzo la calle, observo los carteles y ahí están. 

Lemas y palabrería de candidatos esperan dominarnos. Cada cuatro años, en vísperas electivas, brota de la nada la bondad política que antaño parecía inexistente. Y entonces empieza el afán por hacerse querer y agradar al pueblo y a tender la mano a los transeúntes y a endulzarnos los oídos con promesas y a echar la culpa al inmigrante o a la oposición y a prometer trabajo y escucharnos mientras nos tienden una banderita del partido para que la ondeemos con fuerza y sirvamos de bulto en las imágenes del mitin que luego aparecerá en el manipulado telediario al que, por cierto, las leyes obligan a mantener una cuota en pantalla para los grandes partidos (que sí, son los de siempre). Porque no existen más partidos, ¿eh? Porque aquí el ejercicio político solo se limita a PP y a PSOE. Porque aquí el sistema electoral margina las minorías y solo permite que los grandes partidos sean los que nos escupan y vendan en mercados. Porque, en realidad, no eres más que un producto, un simple votante al que llenar la cabeza de pájaros para que cuando metas su nombre en la urna se olviden de ti. 

Así que cuando te estén pisando, masacrándote con su sucia demagogia, prometiéndote mejorar esta mierda, pregúntate: "¿Qué he hecho mal?"

Esbirros

¿Pegas a rojos
para pegar ojo?

¿O pegas a mozos
a porrazos hasta
el calabozo?

Ojo con lo que pegas
porque pongo pegas
a como bregas

Abriendo brechas,
títere de la derecha
-¿o del yugo y la flecha?-

Cuidado en estas fechas
porque tu mano larga
y mente estrecha
enciende la mecha
de los que SÍ
p-i-e-n-s-a-n.

Héroes anónimos

Veía un documental
sobre voluntariado
y ha aparecido una anciana,
se llamaba Carmen,
cercana a los 80 años,
sumida en la miseria,
sola,
sin ver la calle
durante cuatro meses.

Un voluntario
le cortaba el pelo y,
en esa taciturna estampa,
de paredes grises
y desolación,
ella explicaba
sus 34 años
ganándose la vida
a partir de propinas
que le daban
por limpiar retretes.

Y el mundo
se me
ha precipitado
mejilla abajo.

Ha sido triste y hermoso,
supongo que he llegado a querer
honestamente
a esos héroes anónimos.

Diluvio interno

¿Qué es lo que dicta el valor de una existencia? ¿Por qué socialmente preferimos el verde-billete al verde-bosque amazónico? La estructura social destruye la integridad del individuo. Estamos abocados a correr los mismos riesgos, a saciar las mismas necesidades, a seguir las mismas pautas. Aquél que opta por concebir el mundo desde una óptica no alienada siempre acaba siendo tildado de loco o cualquier otra acepción mismamente desacertada. Entonces, ¿qué es lo que impide a alguien moverse por la inercia de sus estímulos, la pureza de un hombre ejerciendo ajeno al yugo social? ¿Será que desde la cuna nos han desprovisto del potencial de la creatividad y la autonomía para acabar siendo meros entes productivos en una sociedad industrializada en la que nuestra existencia únicamente está enfocada al consumo y producción de elementos efímeros que, si más no, solo hacen que sujetar nuestra patética existencia a algo banal y superfluo que nos aleja de la verdadera –e infranqueable– trascendencia vital?

Joder, son demasiadas preguntas para un tipo encadenado que sabe encontrar respuestas, pero no romper sus grilletes.

¿In crescendo?

El número de víctimas civiles sube.
El porcentaje de corrupción sube.
El sueldo de empresarios sube.
El seguimiento católico sube.
La audiencia televisiva sube.
El presupuesto militar sube.
El Partido Popular sube.
El índice de ricos sube.
La tasa de paro sube.

La inteligencia baja.

Antídoto

Sí. Soy antimonárquico, anticlerical, antifascista, antisionista, antimilitarista, anticapitalista, antidiscriminación, antipolicial, antitauromaquia, antigubernamental, antinuclear, anticorrupción...

Ah, y antídoto.

Expiración social

Ya desde pequeño, indefenso a la hostilidad publicitaria, empiezan a alienarte. Miles de anuncios asaltan tu conciencia, irradiados a todas horas y en cualquier lugar. No estás a salvo de su influencia, de su engaño, de su funesto fin. ¿Y para qué? ¿Nada más que seguir alimentando el monstruo? Es el pez que se muerde la cola.

Te dibujan como un auténtico fracasado si no consumes lo que dictan, te tachan de misántropo e idealista de pacotilla. Te vuelven adicto a su droga y te ofrecen esa misma droga como solución: consumir. ¿Pero para qué? ¿A quién pretendemos engañar? Venimos de esto y formamos parte de esto. Encadenados nuestra única aspiración es la de conseguir unas cadenas que nos aprieten menos, pero al fin y al cabo seguimos bajo el mismo yugo. 

Dime, ¿de esos valores del "¡Consume! ¡Consume! ¡Consume!" cuántos no están manchados por el dinero? Ninguno. 

Pero debemos de aspirar a un dúplex, dos coches en el garaje y una nevera rebosante de víveres de lo más variopinto para saciar nuestras estúpida meta de llevar una vida plena. Sí, plena de hipocresía, de servidumbre al todo por la nada. 

Ojalá llegue el día en que la idea de progreso no sea sinónimo de consumir sino de compartir.

¿€R€$ LIBR€?

Coges una "S"
y trazas dos
palos verticales
encima suyo.

Le das valor
y, entonces,
alrededor suyo
orbita todo
el mundo.

Nos tornamos
en encantadoras
putitas
de un
"no sé a qué
pero aspiro a algo"
inculcado
en enfermizas
dosis
de perspectivas
mercantilizadas.

Y tras aquéllos
que no forman parte
de la genuflexión
consumista
queda una
estela
de costillas marcadas,
de hurtos a hurtadillas
en containers vacíos,
y de suicidios nítidos
alejados de la hipocresía
del ciudadano típico.

Lista de la compra del individuo

Asesina a quien oponga resistencia.
Silencia a quien piense más de la cuenta.
Explota al trabajador o al niño.
Expolia los recursos de un país pobre.
Censura a los medios alternativos.
Reprime con violencia policial.
Criminaliza a colectivos insurgentes.
Engaña a través de la publicidad.
Manipula cínicamente en política.
Baja tu cabeza ante el rico.


Mira por encima del hombro al pobre.
Olvida al prójimo y tu dignidad.
Recuerda creerte más ante los demás.
Se nada.
Mantén el sistema.
Y...

...aléjate de este mundo.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Sueño

Sueño y me doy cuenta de que sería muy bonito ver personas discapacitadas apaleando los mismos empresarios cínicos que les contratan únicamente para poder recibir subvenciones estatales a pesar de que estos patrones luego se vanaglorien de su “compromiso ético” con la gente menos agraciada cuando todo el mundo sabe que el único compromiso que tienen es el de su bolsillo.

Aunque sería más hermosa la estampa de indígenas del Amazonas plantando cara con piedras y palos a las excavadoras que desforestan la selva en pro de multinacionales expoliadoras que luego realizan campañas publicitarias jactándose de su buen hacer.

Pero me despierto,
y la mayoría sigue 
en su largo letargo.

viernes, 22 de junio de 2012

Opción segunda

Para el cuello de Rajoy una horca;
para el olvido una estatua en la fosa común de Lorca;
para madres fascistas deseo la obligación de abortar
aunque el pedófilo en su sotana
les diga que van por el camino del mal.

¿Y qué mal les ha hecho a ustedes el homosexual?
¿Creen que podrán curarlo a partir de su pila bautismal?
No se cura, porque no es una enfermedad,
a diferencia de lo que hace el cura
con niños de escasa edad.

Y así seguimos,
de escalada
hacia la incultura,
sustituyendo libros
por telebasura.

Y entonces
en mi cabeza
anida la duda:
¿ser impasiblemente feliz
o mantenerme fiel
a esta eterna lucha?

jueves, 10 de mayo de 2012

Consumes y te consumes

El consumismo
te consume;
pero tú
sigues
con tu sumo
orgullo
en el que
te sumes
por ser
cliente
del mes.

Dime,
¿de qué
presumes?

¿Asumes
los cara al Sol
los lunes
de parados
aburridos
de echar currículos
en algún "super"?

¿O prefieres
los harapos
del niño
explotado

cosiendo

tu calzado?

¿Y si hablamos
de la muerte
de gente
inocente
en Oriente
a manos
de un contingente
de tropas beligerante
expertas en el arte
de quitarles
sus recursos
y su vida,
pero no su hambre
mientras crecen
los muros
y el alambre de espino
que se encumbra
ante cumbres
de bancos
y políticos
raquíticos
en el pensar
ético?

Pero prima
lo estético,
y eres feliz
porque
tienes
amplia gama
de tacones
de todos
los colores
y crees
que no
te falta
nada.

Y sí,
nada te falta
para que
te escupa
a la cara
que la felicidad
no viene
empaquetada.

viernes, 20 de abril de 2012

Pureza

Pureza es un niño de cinco años dibujando una enorme montaña bajo un radiante Sol que ilumina humanos y animales y árboles y todo lo que trepida en su tambaleante mundo donde dinero y problemas no son más que un rumor lejano, inexistente.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Crudoscopio diario

Futbolista que porta una camiseta con las iniciales de una oenegé que coopera con el desarrollo infantil mientras calza botas de una marca que explota niños en Asia.

Político que habla de justicia y democracia cuando hay centenares de imputados por corrupción dentro de su mismo partido el cual financia sus mítines y campañas electorales con fondos ilícitos que después devolverá a sus prestamistas en clave de favor.

Católico que rechaza el aborto mientras una mujer está embarazada por la violación de su marido maltratador y una madre quinceañera es incapaz de mantener a su hijo. 

Militar que levanta su patria asesinando civiles inocentes en países ajenos al suyo creyendo que contribuye a un mundo mejor cuando en realidad defiende los intereses políticos y económicos de una minoría elitista. 

Escritor auténtico que resta en el olvido mientras best-sellers acaparan el sector del libro y la tendencia cultural se desplaza hacia la fina línea de la vacuidad. 

Banquero que consigue beneficios gracias a las acciones militares en las que cotiza su entidad mientras se le concede más ayudas por parte del gobierno y se reserva una desorbitada pensión vitalicia. 

Niño pequeño que siente la terrible necesidad de poseer el recién anunciado juguete después de una larga sesión de televisión. 

Adolescente que consume de forma enfermiza la moda dictada sin llegar a ver más allá de su disfraz. 

Inmigrante que recibe el desprecio de sus congéneres por "quitarles el trabajo" mientras éste cotiza como todo ciudadano e incluso acepta empleos denigrantes que ningún nativo aceptaría. 

Policía que reprime manifestaciones obreras y estudiantiles a base de violencia mientras sus hijos estudian en barracones y su sueldo es recortado. 
Yo que escribo esto por necesidad cuando vivo en esta turbia y odiosa monotonía.

jueves, 23 de febrero de 2012

Desdén ante la nada

Mírate tu propio ombligo
pero no olvides
que éste orbita
en un mundo.

Ten tu propia luz
pero no olvides
irradiarla
recoveco
tras recoveco,
de la famélica existencia
al ser más profundo.

Así que créete
ser nada
o ser todo,
-da igual-
porque mientras
dejes huella
alguien
seguirá
tu estela.

jueves, 16 de febrero de 2012

Redención diaria

Pensar más
es disfrutar menos
bajo la
abominable idea
de felicidad
que nos han
inculcado ellos.

Pero pensares
no raquíticos
de esperanza
son pasto
de soliloquios internos
con los que
darme cuenta
de que mi ser
sí avanza.

Construcción de la masa

Trazas una frontera
y coges un trapo.

Les das un significado.

Manipulas cínicamente
su historia e inculcas
el miedo a la población.

Les educas con incultura
y sin sentido crítico.

Les ofreces sueños
con hedor a etiqueta.

Creas un dios
y una moneda
con los que
hipotecarse
moralmente
y económicamente
de por vida.

Les dices que
más allá
ya no hay nada
y que lo tienen todo.
Así se construye
–y constriñe–
la masa.

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Quién es el animal?

Triste arte el de matarte;
vergüenza para las conciencias
que osaron despertarse
ante el calvario cavernícola
de los no-pensantes.

¿Traje de luces?
Falta de luces.

¿Patrimonio cultural?
Matrimonio con el mal
del animal
y separación con el
pensar racional
-que no nacional-.

¿El toro cae de bruces?
El ceño no frunces
pero tu pene agarras
para masturbarte
osadamente
mientras al animal se
le desgarra.

jueves, 19 de enero de 2012

Ajeno a ellos

Si no piensas
como ellos
abren la veda
y se lanzan
a tu cuello
considerando
que no estás
cuerdo.

Pero así
solo dan
cuerda
al que se
acuerda
de que más
vale una
idea propia
que una
conciencia
muerta.

martes, 10 de enero de 2012

Introspección

Suponte que tú eres
igual que un suicidio
en un viernes.
Superfluo.

En vísperas de cargar
el ansiado laurel
de fama y gloria.
Engañado.

Bajo el tácito yugo
pasando de puntillas
sin hacer ruido.
Manso.

Febriles ilusiones
etiquetadas en masa
bañadas en purpurina.
Alienado.

Obertura mental
encerrada en mí
escudriñándome.
Introspectivo.

Cinismo u otros

Camello, león y luego niño.
¿O primero perro y después lobo?
¿Lobo estepario?
Mejor dentro de un barril.
Y vuelta a empezar,
a rodar sobre uno mismo.

Pero dime, chico.
¿Firmas tu vital decepción
con "s" de suicidio?

¿O esa "s" es de –intentar– ser?

Quizás, simplemente,
seas el propio verdugo
de tu retórica
existencial.

Pero, tranquilo, chico,
no campas impermeable
al tic-tac de la nada eterna,
porque nada es eterno,
y así queda zanjado,
al llegar al último lecho.

jueves, 5 de enero de 2012

Carta a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente

Queridos reyes magos,

desearía que la Navidad no fuese una alegoría consumista llevada al extremo de la nada. Que los gastos superfluos en iluminación, pistas de patinaje y anuncios para prostituir Barcelona se invirtiesen en educación. Y, hablando de educación, quiero que no se impartan clases en barracones. También me gustaría una educación autocrítica, no un adoctrinamiento basado en el sistema educativo, ya anticuado, del proceso de industrialización, que únicamente sirve para que sea productivo, pero no para que piense por mí mismo. Y por pensar quiero que piensen en el espíritu navideño. Porque hablan de bondad y amor al prójimo y su única manera de demostrarlo es en un paquete envuelto en papel de regalo acompañado de un hipócrita "espero que te guste". Y ese "espero que te guste" muchas veces se torna en apuesta segura regalando una colonia. No falla una colonia, así que tráeles una a papá y a mamá. 

¡Ah, sí! También desearía que, mientras veo la televisión, en vez de asaltarme con pausas publicitarias interminables en las que aparecen lascivos anuncios de colonias, pusieran imágenes de manifestantes sirios acribillados brutalmente o de famélicos niños con acentuadas costillas (pero que no sean modelos anoréxicas de pasarela, que ya sabéis cómo son los publicistas haciendo de lo feo un estereotipo a seguir). Aunque también me haría mucha ilusión que suprimieseis los anuncios, pero es mucho pedir, así que me conformaré con que acabéis con Telecirco, Da-pena 3, La Secta, Interlobotomía y muchas más. Y no os olvidéis de castigar a sus respectivos “periodistas” y “profesionales de la televisión” (osadas definiciones) por inundar la parrilla televisiva de bazofia para borregos y nutrir el analfabetismo cultural de España. 

¡Y no me puedo olvidar de la política y la economía! Me encantaría que encarcelarais a banqueros y políticos corruptos, pero que previamente se disculpasen en público por pedir esfuerzos al pueblo con sus recortes mientras están metidos en tramas de corrupción y destinan millones a armamento, parásitos monárquicos, coches oficiales, banquetes, sueldos vitalicios… (sí, estaría bien que los 17.244,75 millones de gasto militar en 2011 se hubiesen destinado a la construcción de viviendas de protección oficial o que los más de 8 millones de la Casa Real se invirtieran en la investigación de la cura del cáncer, que se detuvo prácticamente con los recortes en I+D, o incluso podrían gastarlo en invertir en energías renovables para que el protocolo de Kioto no se quede en una mera broma de mal gusto). 

He sido muy bueno este año así que espero que cumpláis todos mis deseos. Y no me traigáis carbón, mejor petróleo, que sirve para cotizar en bolsa. 

Muchas gracias, os prometo que me iré a dormir pronto y os pondré leche y galletas. 

Con cariño, 


Gerard.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Indómito

"Tanto genio
y tan chico"
dijo el domado
alienado
tras su sueño
de ser rico.

Pues yo
digo que
grande e
indómito
el chico
y su causa
al no
pertenecer
al cáustico
cauce
de estar
entre las
fauces
de esta
cruz
que el mundo
arrastra.

Y tú,
ojalá
caigas de bruces
en el falso
juego de luces
y, al fin,
frunzas el ceño
contigo mismo,
tu propio
dueño,
poniéndole
empeño
en darle
pleno
sentido
a tu sueño
y no el que
quisieron
venderte
e-l-l-o-s .

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿Dejas huella?

Explotas, y piensan que de ti ya no queda nada, solo rabia escupida en frases huecas, vacías. Pero yo sé cuanto vales, alejado de sus funestos estandartes te debiste algo mejor. Y ahí estás, sin saber por qué ni cómo. Pero sigues ahí. Puro. Impecable.

No es cuestión de llevar una vida digna, ni de llegar al übermensch a base de racionalidad y escepticismo, ni de labrarte un futuro jodidamente prometedor cuando en realidad seguirás siendo un don nadie.

Lo que tienes que hacer, amigo mío, es estrechar la fina línea entre muerte y vida, de manera que cuando esta toque a su fin ni siquiera seas consciente de que ya se ha acabado.

Arrastrar del tiempo

Estas lágrimas son fruto
del correr del tiempo,
que no perdona.

Brisa ilusa de infancia
que te alejas
de mi persona.

¿Nada tras el gesto vacío?
¿Confluir siempre en el mismo río?

Aceptar la final afrenta
ya es muestra de haber
dado pleno sentido
a la nada eterna.

¿Soldado de una utopía?

Vosotros intentad barrer para casa,
que parias lo hacen entre la mierda
y de hacia dónde ya ni hablan.

Yugo de mi conciencia,
¿me dejarás solo?
¿En esta intemperie
de soledad entre hombres,
de olvidados sin nombre
de infancia entre escombros?

Yugo, aplástame,
para que, ya extasiado,
recobre nuevas ansias
de cambiar el mundo,
y mi tambaleante existencia
se torne firme
al abandonar la platea
de este teatro
donde se exhibe la pelea
entre el bolsillo y el sin plato.

¿Affaire?

Mi carácter me ha podido.

Vapuleado por mi cabecita loca
siempre me he prometido
una existencia mejor.

Solo he querido
colarme entre tus bragas
a sabiendas de que
todo acaba
en tu húmeda morada.

Pero nada más que esto;
engaño efímero.

Pero después del
simiente
explota el anhelo
de escapar lejos,
muy lejos,
para alejarme 
de las vacías cáscaras,
para apaciguar 
el Leviatán interno,
para no ser parte 
del juego de máscaras.
Eterno debate
entre tus piernas e idealismos,
no me des pausa,
ayúdame a encontrarme
a mí mismo.

Elevar ideas a la máxima expresión de la nada

Hay ancianos, de bajas y ya rebajadas pensiones, que sufren la ignominia de no poder dar mejor regalo navideño a sus nietos.

Y piensas: ¿por qué?

Y te viene a la cabeza la imagen de la cría de oso huérfana por la gracia, quizá furtiva, del excelentísimo Borbón. Tampoco olvidas Hemingway y el desencadenar de un gatillo esparciendo sus premiadas vísceras por una pared. Y recuerdas jóvenes coléricos serpenteando por el distrito londinense de Clerkenwell a ritmo de Oi!. Mientrastanto, brota inconscientemente en tu memoria la imagen de un cuadro de Turner que se funde lentamente entre humo y paisaje.

El mundo enmaraña una imagen triste y confusa,
pero basta más que la lógica para desenterrar una idea.

Y ésta parece la forma más difícil de no decir nada.
O de hacerles creer que eres capaz de superarlos.

Redención minúscula

Gasto suela entre aceras sucias y conciencias vacías.
Rebusco y rebusco, pero no encuentro nada.

Y sigo aquí,
inhalando dudas,
exhalando vida.

Sin saber por qué me arrastro.
Sin saber por qué me rijo.

Escupes al suelo por no hacerlo en tu morada,
juegas al juego en que no vales nada,
me dibujas dioses y gloria
pero no sueños rotos
mas su trazo es fino
y a mí me sabe a poco.

Cuadratura del círculo

Me baño
donde se bañan todos
los autómatas
de famélicos pensares,
también asesinos
de retóricas existenciales.

Y pienso: ¿otro monstruo más?

Quizás, chico, quizás.

Escupes esto y pareces redimirte,
crees escalar posiciones
en el "no decaigas".

Mas sigues abajo.

Y el mundo,
fértil en decepciones,
brinda otro amanecer
para jugar de nuevo
a este ser o no ser.

Alimentando la retórica

Mientras escucho un piano cansado, notas vacías y lentas, pienso en ello.
¿Qué hago aquí? ¿Qué harán allí?

Puede que sea otro más. Otro potencial monstruo que incluir en esta vorágine enfermiza de gloria efímera e hipocresía eterna. ¿Y por qué? ¿Por qué no escapo de esta futilidad que me atrapa? ¿Será cambiar el mundo un menester innecesario?

Me han vendido el mundo como algo increíble pero no es más que un mero espejismo. Sé que mi breve existencia supone la dolencia del otro medio mundo. Y me duele, corroe y atrapa este ser y no ser, el dejar de ser para creer ser lo que nunca será posible de alcanzar: felicidad absoluta.

¿Entonces qué? 

Sigue lloviendo sobre mojado.

Decrecer cuando has tocado techo

Se me exige que sea un alumno de notable rendimiento.
Que crea en Dios o un símil que dé sentido a mi vacía vida.
Que obedezca las pautas sociales de conducta establecidas.
Que compre lo estipulado por la frívola sociedad de consumo.
Que agrade a todo el mundo aunque sea una práctica hipócrita.
Que escuche lo dictado por discográficas que solo buscan el lucro.
Que encaje en los modelos estéticos impuestos por grandes marcas.
Que no tome drogas de las que el Estado no saque ningún provecho.
Que no practique el sexo por mero placer pero sí haga el "amor".
Que no lea poesía de Bukowski pero sí de San Juan de la Cruz.
Que no piense más de la cuenta para ser feliz con el rebaño.
Que cumpla leyes que no favorecen el Estado de derecho.
Que siga aceptando esta vorágine que lleva a la debacle.
Que grite apasionadamente "Gol" pero no "Revolución".
Que esté abocado a trabajar en condiciones pésimas.
Que tenga que jubilarme con 67 años, ya muy senil.
Que vote PP o PSOE y aún crea en la democracia.
Que aplauda las bodas de monarquías ilegítimas.
Que me hipoteque de por vida por un chamizo.
Que me masturbe con ídolos atractivos de TV.
Que pregunte por su renta y no su altruismo.
Que estudie a Franco pero no a Labordeta.
Que respete la opinión ajena y estúpida.
Que distinga su raza pero no su dinero.
Que diga "te quiero" sin entenderlo.
Que ame al torero y su vergüenza.
Que dé mucha prole e ingresos.
Que nunca llegue a ser algo.
Que empiece a ser nadie.

Largo despertar

No le hables del suicidio
al joven que mastica tu falacia.
Déjale manso y con el rebaño,
preso de su propio engaño.

Que paste y paste
hasta que del empacho
se haga daño
por recorrer los años
llevando una existencia
en vano.

Y con el correr del tiempo
brotará la duda
sepultada tiempo atrás
y que en la soledad se escuda.

Para entonces el niño
será enterrado por el hombre
preso de escombros,
preso de su nombre.

Pregúntate ahora
si el que llora
es el que realmente crece
o más bien el que se desvanece
en la nada
que, a veces,
el todo nos parece.

Final

Soleada soledad
lejana al infortunio
del correr de la edad.

¿Sabrás de tu efímera existencia?
¿Pesará tu ser sobre el suelo?
¿Creerás ser inmortal en el vitalicio duelo?

El porvenir
por venir
escupe la verdad;
pero aguarda tranquilo,
no quieras saber más...

Horror vacui

Mastúrbate con sueños de hojalata,
que yo ya no esbozo una sonrisa.

¿Mi premisa?
Ser el despertar que no avisa,
el altruismo que ya no divisas,
el cambio que urge deprisa.

Entresijos

La creciente desmesurada juventud anclada a una lágrima por segundo. Rebuscando en el disparo que desmorone cualquier futuro incierto para conseguir aclamar un poco de sí mismo antes de llegar al lecho. Pertrecho todo para la nada. Así, ardiente el deseo de ser uno mismo se difumina y acaba en un llanto silencioso que se escurre ante la gente. Quizás el precio de ser uno mismo represente demasiado daño, pero cualquier precio es poco por no ser uno más del rebaño.

Haiku en soledad

Me deshago de mis harapos.
Y compro una botella de ron.
¿Habrá soledad todavía?

-¡BANG! (¿Final feliz?)

Joven genio
que despunta
apunta
a la cabeza
sentenciando en
final feliz.

¿Un cobarde más?

Un inconformista menos.

Enterrando la ilusión veraniega

El otoño viste de luto
y el verano decae
arrastrando sentimientos
que restarán sepultados
hasta otro despertar caluroso.

Editoriales reaparecen
con soporíferos fascículos
y alcohol y mujeres
vuelven a su cauce,
cabalmente tranquilo.

Las conciencias
empiezan su triste despertar
para volver a nuestro
largo letargo
en el que sólo somos
una ficha más.

Escoria

Policía
y militantes de ultraderecha,
mano larga,
mente estrecha.

Ostracismo para ellos,
o mejor soga al cuello,
por defender lo indefendible
y ser unos perros falderos.

Por ello hay que educar a sus hijos,
para que no acaben como su padre,
para evitar tener más chorizos,
para evitar que esta sociedad se calle.

Apátrida

España de mierda,
devota de fascistas,
contraria a la izquierda.

¿Orgulloso de tu bandera?
¿Abajo las pateras?
¿Mejor el toro que el moro?
¿Sevillanas y el "zorro"?

Brindo por algo nuevo,
toca ahora y no luego,
primero la lucha,
luego el ego,
y para entonces
ya no seréis borregos.

Nada nuevo

Nadie te coge el teléfono,
el cielo tiznado de tristeza,
la rutina sin alternativa,
el pasado como antojo,
el presente como incertidumbre.

Y un día cualquiera,
como éste,
el mundo se te precipita
garganta abajo.

Puede que esto parezca
la culminación del dolor,
pero únicamente
sigue lloviendo
sobre mojado.

No decaigas.

¿Derrotado?

Vuelvo a masticar el polvo de rutina que nunca se gasta. Otro puto día malbaratado con la misma triste sonrisa, con este disfraz de humanoide que me queda pequeño.

El reguero de pólvora se consume y el estallido final se acerca. Pero no, yo estoy aquí, sentado, desatento a la nada, partícipe del vulgar significado del "todo" impuesto por el colectivo.

¿Seré yo?

¿Serán ellos?

Nunca lo sabré, pero siento esta inútil queja en mí como el gusano que carcome la manzana, lentamente, implacable... Contoneando al borde del abismo.

¿Y a qué he venido a nacer?

¿Nacer para morir?

¿Solo eso?

¿Irá todo en vano?

En este funesto juego solo ganan los ignorantes, aquellos que no preguntan para evitar respuestas, pero lo siento, yo soy un perdedor.

Supervivientes

Esta sociedad impuesta es el despecho
del indigente que huye del revisor del tren,
del paria que madruga para fichar en una fábrica,
del erudito que muere y no deja huella,
del joven que pregunta y no encuentra respuestas.

Pero tenemos panem et circenses,
y sobredosis de fábulas
de prometedores castillos,
que luego son esquelas,
por la gracia de un gatillo
incapaz de saciar
la eterna duda de
"¿Quién soy yo?".

Aléjate

Otro rutinario paseo.

Yo y mi soledad.

Observo furtivamente
como la muchedumbre
camina,
arrastrando su patética vida
de lado a lado en la avenida.

Masticando el polvo de rutina
que nunca se gasta.

Y nadie deja su estela,
solo el hedor a sueños de etiqueta.

¿Qué habrá sido de aquellos leones?
¿Ya no rugen?

No chico,
hoy no es un buen día
para volver a reconciliarte con el mundo.

Fugacidad

Cuando era pequeño
recuerdo largos paseos
y tardes de rodillas ensangrentadas.

Parecía no correr el tiempo
y sonreír era la única premisa.

Y ahora
lágrimas desfilan por mis surcos,
aún jóvenes,
cada noche.

Y tengo miedo.
Quizás ante la nada.
Ante la inmensidad de la muerte.

Ahora me toca apagar las luces.

Pan y Telecirco

Vivo en una sociedad de analfabetos
donde todo el mundo sabe quién es Belén Esteban
pero todos desconocen quiénes son.

Donde la masa diviniza a los estúpidos
y destierra a los mejores.

Donde la revista "¡Hola!"
es lo más leído.

Entonces alguien preguntará:
¿qué estamos haciendo mal?

Y la pregunta volverá a caer en el olvido
porque Telecinco anuncia el fin de la pausa publicitaria.

Melancohólico

Brindaré,
cuando el ser humano
se libre del yugo de la ignorancia.

Cuando empecemos a valorar
nuestra vital estancia.

Cuando la única bandera
que exista sea la del mundo.

Cuando no engañen
con falsos cielos y limbos.

Cuando se intercambien
monedas por flores.

Cuando sus paredes grises
se impregnen de colores.

Cuando dejemos nuestra conciencia vacía
por querer tener la cuenta llena.

Cuando no se le clave un arpón
a una ballena.

Pero mientras tanto
bebo a secas
para tentar al olvido
a hacer acto de presencia.

Chasco vital

La vida eyacula encima de tus hombros
y tú te habías vestido de seda para la magia.
Ni siquiera quedan ya escombros
de aquello que tú llamaste infancia.

Vestigios de infancia

El niño crece
y el hombre asoma.

El hombre llora
porque el niño muere.

Quedan recuerdos,
pañuelos mojados
antojados por la melancolía
de antaño.

Éramos tan niños,
tan... ¿felices?

Yo y mi circunstancia

Ellos con banderas transitorias,
yo con ánimo apátrida.

Ellos con inteligencia exangüe,
yo con fulgurantes principios.

Ellos con colores vacíos,
yo con un cerebro lleno.

Ellos con hilos de marioneta,
yo con nutrido inconformismo.

Ellos sin discursos,
yo con la palabra.

Ellos sin mí,
yo contra ellos

Idílico final ante la nada

Siempre he tenido el anhelo de recorrer todos los recovecos del mundo. Poquito a poco, saboreando cada esquina del globo, degustando pasito a paso el secreto que se encierra bajo mis pies; sobre y dentro de mi cabeza.

Embriagándome de diversas culturas y peculiares formas de vida. Haciendo tambalear el pilar de la existencia ante la contemplación del inmenso cosmos; inhalando el humo contaminado o el aire puro de las entrañas de un bosque...

Y tras el arduo esfuerzo creeré que nada ha ido en vano, y la muerte, para entonces, ya musitará el desdichado fin.

El porvenir venidero

Cuando el sentimiento aflora y el vacío estalla a uno no le queda otra que exiliarse en el olvido, en lo más recóndito del propio ser. Allí donde las lágrimas, como ríos del alma, palian los duros golpes de los entresijos de la vida. De una vida, quizás ingrata, que nunca ha intentado comprenderme. Simplemente mi naturaleza frágil y distante no encaje con el afán de vivir al máximo sin saber a qué vinimos a nacer. Y sí, es cierto, nunca encontraré una respuesta contundente ante la inmensidad de la muerte. Mas no así yo me regocijo con escupir todo de forma escrita puesto que sino estos sentimientos, quizá misántropos, acabarían por decantarme hacia el ostracismo o incluso la soga al cuello. Por eso tengo miedo a que un día me levante y ya no sepa hacer nada, que ni siquiera sepa quién soy.

Para entonces el aliento de la nada ya estará al acecho, a vísperas de la embestida de la muerte. Y uno creerá ser inmortal en los templos del recuerdo, pero al fin y al cabo, caerá tu único bastión, llamado vida; se cortará el último árbol de la faz de la Tierra y los niños dejarán de jugar en el parque. Y como grandes magnates de la mentira haremos creernos que hemos vivido bien, que hemos sido grandes incluso, que nuestro esfuerzo no ha ido en vano y que hemos conseguido vivir una vida bonita. Bonita, a ojos de un cualquiera, que observa la vida desde el caleidoscopio preestablecido; yo observo con ojos, simplemente con ojos.

Retahíla de una vida


Asomar la cabeza entre vísceras.

Balbucear “papá” o “mamá”.

Escribir de forma caligráfica tu nombre.

Aprender el abecedario.

Llenar cuadernos de indescifrables dibujos.

Consumir interminables tardes en un parque.

Recitar todas las tablas de multiplicar.

Regocijarse con affaires infantiles de un día.

Ir solo hasta la puerta del colegio.

Estudiar por norma.

Experimentar la libido.

Afeitarse el mostacho.

Dar rienda suelta a la efervescencia hormonal.

Rebelarse contra todo.

Achisparse de forma clandestina.

Disfrutar del sexo.

Embriagarse de soledad.

Cuestionarse preguntas retóricas.

Llorar sin preludio.

Reír sin chispa.

Sonreír abatido al mundo.

Despertar cansado.

No preguntar mucho.

Licenciarse para no morir de hambre.

Vagar de curro en curro.

Ser explotado.

Casarse con lo que se pueda.

Hacer el “amor”.

Comprar una casa y sus trastos.

Pagar facturas y placebos.

Tener hijos.

Desvivirse por la prole.

Cuidar el perro.

Tapar canas.

Perder facultades.

Jubilarse a los 67.

Aprender bailes de salón.

Ver “Cine de barrio”.

Vigilar a los nietos.

Hojear álbumes de fotos.

Antojarse lo de antaño.

Arrepentirse de demasiadas cosas.

Deambular como vestigio de un ser humano.

Dejar de ser algo.

Pagar el peaje a Caronte.